Reportaje de postboda

Motivos para hacer un reportaje de sesión de fotos de postboda

1. Que disfrutéis de vuestra boda

Para mí, la más importante. Tener contratado un reportaje de postboda es algo liberador. Muchas personas se pasan toda su boda pendiente de las fotos. Sin embargo a mí como fotógrafo es algo que no me gusta y que intento evitar, ya que me gusta que los novios estén el mayor tiempo posible rodeados de sus seres queridos.

El tener garantizada una postboda nos da la opción de saber que vamos a tener otras fotos igual de bonitas (o más) otro día, y que por eso quizás no es necesario estar una un montón de tiempo haciendo fotos el día de la ceremonia.

2. Fotografías con calma

No nos vamos a engañar. El día de su boda casi todas las parejas están nerviosas. Esto es algo que puede llegar a notarse en las fotos. Que si foto con mis tios por aquí, que si saludos de mis suegros por allá, beber algo, que si fotos con las sobrinas, picar algo… en una boda hay muchos estímulos por lo cual eso a veces puede llegar a repercutir.

Las fotografías de postboda suelen ser sesiones planeadas, por lo cual están hechas con calma, tanto por parte del fotógrafo, que se ha tomado su tiempo en saber exactamente qué va a hacer y sin prisas por ningún lado, como por vosotros, que estaréis relajados y dispuestos a tener un recuerdo bonito en un día sólo para vosotros.

3. La experiencia

Una de las cosas que más me gusta de mi trabajo es poder hacer fotografías en entornos especiales. Ya sea en la playa, en el bosque, por los montes… Una sesión de fotos no es algo a lo que la mayoría de la gente esté acostumbrada y menos en pareja!

En una sesión de postboda podremos tener estos estímulos, podremos pasear, contactar con la naturaleza, relajarnos, reírnos… Y todo esto quedará plasmado en la última parte de las fotos de vuestro reportaje de boda para toda la vida.